WHERE I LEARNED TO SEE

 

ORIGINS

Antes de fotografiar personas, aprendí a observar el silencio. La naturaleza fue mi escuela: allí entendí que los momentos irrepetibles no se preparan, se cazan con paciencia.


De la quietud del bosque pasé a la intensidad del trail, donde aprendí a anticipar el esfuerzo y la emoción pura en el rostro de un corredor al límite. Esta galería es el origen de mi mirada: la prueba de que sé esperar el segundo exacto, ya sea el vuelo de un ave, el último aliento en una cima o una lágrima en el altar